Un tesoro a 3 060 m sobre el nivel del mar
Escondido en el cerro Sahuaca, a 40 km de la ciudad de Arequipa y a 3 060 m s. n. m., Churajón fue la primera sociedad preinca de la región. Con restos de andenería que coronan los cerros y muros de piedra y barro, este complejo arqueológico sorprende por su magnitud y la poca promoción que recibe entre los viajeros curiosos.
Un hallazgo que cambió la historia local
El 15 de abril de 1931, el Monseñor Leonidas Bernedo Málaga dio con las ruinas de Churajón, y poco después Max Uhle sentó las bases de su estudio en “La Cultura Puquina” (1949). Desde entonces, se reconoce a Churajón como un testimonio vivo de la transición entre el Primer Periodo de Tiahuanaco y las sociedades puquinas asentadas en el altiplano arequipeño.
Entre Puquinas y collas: orígenes y evolución
Tras el colapso de los grandes centros de poder (Tiwanaku y Wari), poblaciones arahuacas procedentes de la Amazonía remontaron ríos y montañas para establecerse en los valles del Chili, Vítor y Tambo. En Churajón, pasaron de cazadores-recolectores a agricultores-ganaderos, domesticando tubérculos, cereales andinos y camélidos, y diseñando complejos sistemas de irrigación que hoy siguen alimentando la fértil campiña arequipeña.
Cerámica con vida propia
El estilo Churajón se distingue por una iconografía geométrica única plasmada en sus ceramios. Desde rombos reticulados y escalones hasta representaciones de la “diosa de la fecundidad” y apéndices zoomorfos, esta alfarería rústica –acabada con engobes rojo indio y negro– narra un relato visual que abarca tres fases: Temprana (1050–1200 d.C.), Clásica (1200–1350 d.C.) y Tardía o Tres Cruces (1350–1500 d.C.).
Urbanismo, andenería y reloj solar
Más allá de la cerámica, Churajón desvela una planificación urbana sorprendente: viviendas aglutinadas, plazas ceremoniales y puertas trapezoidales que recuerdan a los templos del Sol. Sus andenes, que cubren laderas y mesetas, y un antiguo reloj solar tallado en roca de 2 m de altura, atestiguan el dominio de la geografía y las estaciones por parte de sus habitantes.
Conservación y futuro
Aunque muchas chulpas y muros corren peligro por la acción de la naturaleza y el saqueo, Churajón conserva aún el latido de su pasado. Un camino de trocha de 8 km desde el desvío a la izquierda en la ruta al Santuario de Chapi brinda acceso a quienes buscan conectar con la historia viva de Arequipa. Con la promoción adecuada, este “Machu Picchu arequipeño” podría convertirse en un destino obligado para arqueólogos y aventureros por igual.
Churajón no es solo un conjunto de ruinas: es el eco de una nación milenaria que transformó un paisaje semidesértico en un vergel andino. Cada fragmento de cerámica, cada escalón de sus andenes y cada vano trapezoidal nos invita a redescubrir una cultura que, tras siglos de silencio, alza ahora su voz desde las alturas de Arequipa.
- Diario Correo: https://diariocorreo.pe/cultura/conoce-sobre-churajon-la-primera-sociedad-de-arequipa-noticia/
- Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Churaj%C3%B3n
- Researchgate: https://www.researchgate.net/publication/350121119_LA_CULTURA_CHURAJON
- Cosas de arquitectos: https://www.cosasdearquitectos.com/2019/05/la-arquitectura-y-el-planeamiento-urbano-de-la-cultura-de-churajon/
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